Técnicas de estimulación eléctrica y terapias afines

Profesores implicados: José Vicente Toledo, Miguel Delicado Miralles, Jaime Gascón Jaen.

La electroterapia, que implica el uso de una corriente eléctrica con fines terapéuticos, es uno de los principales procedimientos generales de la fisioterapia. Actualmente, es considerada una herramienta fundamental para promover la curación de los tejidos y para el manejo del dolor. Sin embargo, sus mecanismos fisiológicos, así como su óptima parametrización son parcialmente desconocidos, actualmente.

Tanto la década final del siglo XX como la entrada en el nuevo siglo nos ha permitido asistir a un incremento del interés por el conocimiento y el manejo clínico de patologías mediante abordajes más conservadores, pero también mediante otros inéditos, en el campo de la electroterapia y de sus terapias afines.

Este conjunto de recursos terapéuticos no se circunscribe de forma específica a las técnicas de electroterapia en sí, tanto transcutáneas como percutáneas, sino que también puede albergar aquellas técnicas cuyo agente físico no es eléctrico pero que utilizan la electricidad como agente primario que, posteriormente, es transformado en otro tipo de energía. Por ejemplo, el láser de alta potencia, el campo magnético y la terapia inductiva magnética de alta intensidad, la elastografía, la terapia de ondas de choque o el ultrasonido, tanto terapéutico como diagnóstico.

En cuanto a la aplicabilidad e investigación traslacional en poblaciones clínicas, el desarrollo de las líneas de investigación en este campo persigue, al menos, dos objetivos básicos, apoyados por el razonamiento clínico y bajo la evidencia científica: el perfeccionamiento de la metodología de aplicación; y el conocimiento de los parámetros óptimos de trabajo (dosis, zonas diana, tiempos de aplicación, sesiones, etc.) asociados al estímulo más eficiente sobre la regeneración del tejido y/o analgesia, manteniendo criterios de máxima seguridad hacia el paciente.

La línea incluye diversas aplicaciones, desde las más clásicas y convencionales, como el TENS o la corriente interferencial, hasta otras variedades más novedosas como la estimulación cerebral no invasiva, especialmente la estimulación transcraneal por corriente directa o las técnicas de estimulación eléctrica percutánea, del tipo electrólisis y neuromodulación.